Todo en la vida tiene ritmo, ¿cual es el suyo?


Ritmo se puede encontrar en todo lo que nos rodea. No solo en la música, sino en lo que hacemos a diario.

En el afán de vivir, olvidamos nuestro propio ritmo. Negamos nuestra naturaleza y queremos que todo nos suceda ya. Y es que así es como nos han enseñado.

El tema es que al ignorar nuestro ritmo, alteramos el deber ser de las cosas y podemos estar bloqueando nuestro camino al éxito.

Lo vemos a diario, la persona que renuncia a un buen cargo porque le ofrecen uno mejor pago, sin saber que acaba de alejarse de su éxito.

No hay atajos en la vida. Los que los buscan terminan cansados y perdidos.

No se preocupe, solo encuentre su ritmo.

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¿Dónde nace la esperanza?


Es una pregunta que nos hacemos cuando vemos todo negro. Queremos sacar fuerza, queremos tener esperanza, pero no la vemos. ¿De dónde la saco?

El problema es que buscamos por fuera, buscamos una señal, algo que nos diga que todo va a estar bien. ¿Cómo es esa señal? Otro gran problema, reconocerla.

La esperanza proviene de la fe. De CREER que las cosas pueden cambiar, que todo puede ser diferente. Si me vienen leyendo, saben para donde voy y que les voy a decir:

¿Quién produce el cambio? ¿De quién es la decisión de cambiar? ¿Quién tiene el poder?

En ultimas, la esperanza nace de adentro, de la fe que tengamos que las cosas pueden ser diferentes. Eso nace de nuestra disposición a hacer lo necesario para cambiar el presente. También, de la confianza que nos tengamos para hacerlo, fe en nosotros.

La esperanza (y la fe) es como se fuera apostar ¿apostaría por usted?

El problema de la idealización


Nosotros idealizamos muchas cosas a diario. Un viaje, un servicio, un producto, un viaje, etc.

El problema es que idealizamos los empleos más que nada. Soñamos con ese empleo ideal, que va a tener todo, solo si llegáramos. Hacemos todo por llegar allá y no hablamos mas que nada.

Sin embargo, cuando lo conseguimos, muchas veces nos desilusionamos, porque la realidad dista mucho de lo que imaginamos. Y volvemos a emprender la búsqueda laboral, con un nuevo sueño.

Solo hay una forma para prevenir esto. Necesitamos saber más de las empresas donde queremos trabajar. Saber que es lo que hacen, como es el ambiente laboral y que tipo de jefe tendría. Solo así podemos estar seguros de donde vamos entrar a trabajar.

No lo hacemos porque la ignorancia es una dicha. Es mejor mantener la ilusión que darse cuento que el sueño no era como queríamos. Peligroso me parece, pero es su vida.

Como reclutador, prefiero mil veces una persona que sabe a que se mete, que a un iluso que me deja el cargo botado al poco tiempo.

Sencillo, salga a conocer.

El problema del tiempo


El tiempo (el recursos mas importante y el único que no podemos recuperar) siempre se nos presenta como un reto. Como no es recuperable, el uso y gasto del mismo es preciado.

Sin embargo, lo desperdiciamos a montones, lo que proviene de una pobre planeación y una falta de dirección en nuestras vidas. El problema no es el límite del tiempo, aunque todos nos quejemos de la falta de tiempo. El problema es el mal uso que le damos.

¿Cómo lo mal usamos? Sencillo:

  1. Cuando gastamos tiempo en temas que no son nuestra prioridad, sino la prioridad de otros
  2. Cuando no sabemos que hacer, o no hacemos anda, porque no tenemos metas planteadas
  3. Cuando perdemos nuestra dirección o nuestro norte y nos distraemos en temas que no nos llenan.
  4. Cuando dudamos y nos quedamos quietos en la indecisión.
  5. Cuando “tratamos” de ser muy eficientes y ponemos una cosa tras de otra haciendo todo a medias.
  6. Cuando pasamos mas tiempo interactuando con nuestro teléfono que con nuestros seres queridos.
  7. Cuando nos quedamos mas tiempo del requerido en la oficina solo para impresionar al jefe.

Aprovechemos el tiempo que tenemos en esta tierra. No lo perdamos en temas que no nos interesan. Vivamos la vida según nuestras reglas e intereses.

En pocas palabras, seamos felices y estemos orgullosos del uso que le damos a nuestro tiempo.

¿Vale la pena estudiar un posgrado?


Estoy completamente a favor de aprender algo nuevo. Si tenemos la capacidad de mejorar una habilidad o un conocimiento, deberíamos hacerlo. Lamentablemente, esa no es la razón por la cual la gente está estudiando.

Nos han vendido que la mejor escalera social es el estudio. Que un buen titulo le permite acceder a empleos mejor posicionados y bien remunerados. Esa es la razón principal por la cual tenemos tanta gente estudiando por las noches.

Es irónico, la aspiración a ganar más los lleva a endeudarse y al final se dan cuenta que el diploma no hace gran diferencia. Como hay tanta gente que ha hecho posgrado, en términos reales, no se convierte en un elemento diferenciador.

Soy claro  ES MEJOR TENER UN DIPLOMA QUE NO TENERLO, pero el hecho de tenerlo no va ha hacer la diferencia.

En sentido contrario, hoy mucho recién egresados de pregrado entran a una trampa mortal. Como no encuentran trabajo van a hacer una maestría en el exterior. Llegan a buscar trabajo y son incontratables: por su nivel de estudios deberían ganar un buen salario, sin embargo, no tienen la experiencia para sostener ese salario.

Cuidado con el estudio superior. Estudie, pero hágalo por las razones correctas. Porque quiere aprender más de algo o quiere mejorar su técnica en un área. No lo haga por acceder a un mejor cargo, que lo más probable es que no lo logre.

¿Cual es su discapacidad?


Día a día veo persona que se quejan porque no tienen esto o no tienen lo otro y tienen la excusa perfecta de porque no han encontrado trabajo.

Estas personas si tienen una discapacidad, pero no es corporal.   Se arman un cuento para justificar su fracaso, haciéndolo aceptable. Cuando el fracaso es aceptable, convivimos con el y luchamos por salir de él.

Me motiva todos los días que veo personas con discapacidades reales salir adelante. Son un ejemplo de determinación y berraquera.

No se invente discapacidades, que puede terminar con una. Mejor, póngase incomodo y cambie la actitud frente a su búsqueda laboral.

El sol esta por dentro


Así el día sea negro, así la vida se muestre como oscura. Si su luz viene de adentro, nunca tendrá miedo de caminar a oscuras. Nuestra felicidad no depende de las circunstancias del mundo alrededor, sino de la perspectiva, de la forma como nosotros vemos el mundo. Esto depende si lo vemos con ojos de luz  o con ojos de oscuridad.

Porque con el día más soleado, si nuestro interior es negro, también lo será el entorno. Sin embargo, si no estamos sino llenos de luz, el día mas oscuro estará lleno de bendiciones y alegría.

No piense si el día esta bonito o no. Más bien mire, si usted lo ve bonito o no. revise si usted ve con ojos de luz, o solo tinieblas.